La patronal de las agencias de empleo y Empresas de Trabajo Temporal considera que el nuevo ciclo político debe aprovecharse para impulsar reformas estructurales, reforzar la colaboración público-privada y adaptar el mercado laboral a desafíos como la Inteligencia Artificial, el envejecimiento de la población y las tensiones geopolíticas.
Ante el anuncio de la convocatoria de elecciones generales, ASEMPLEO, patronal de las agencias de empleo y Empresas de Trabajo Temporal de España, ha trasladado una reflexión sobre los principales desafíos que deberá afrontar el país en el próximo ciclo político y ha reclamado que el empleo ocupe una posición central en la agenda de la próxima legislatura.
La organización considera que la apertura de un nuevo escenario político representa una oportunidad para abordar, con ambición y desde el consenso, algunas de las reformas estructurales que el mercado laboral español lleva tiempo demandando. A juicio de ASEMPLEO, el objetivo debe ser configurar un marco regulador capaz de responder a los déficits que todavía persisten, facilitar el acceso al empleo y favorecer tanto el desarrollo profesional de los trabajadores como la competitividad de las empresas.
La patronal sitúa esta cuestión en un contexto en el que distintos organismos nacionales e internacionales han venido alertando sobre los problemas estructurales del mercado laboral español. Entre ellos se encuentran la Comisión Europea, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), así como instituciones nacionales como el Banco de España, FUNCAS, FEDEA o el ICER.
Estos organismos han señalado durante los últimos años diferentes retos relacionados con el funcionamiento del mercado laboral, que afectan de manera especialmente significativa a determinados colectivos. Entre ellos destacan los jóvenes y las personas mayores de 50 años, dos grupos que afrontan mayores dificultades para incorporarse o mantenerse en el mercado de trabajo.
A estos desafíos se suma, según ASEMPLEO, el desajuste existente entre la formación y las necesidades reales de las empresas. La organización considera que mejorar la conexión entre las competencias de los trabajadores y la demanda empresarial será uno de los elementos determinantes para elevar las oportunidades de empleo y responder a las necesidades de un tejido productivo sometido a una transformación constante.
En este escenario, ASEMPLEO reclama prestar una mayor atención a la colaboración público-privada. La patronal considera que esta fórmula continúa siendo una herramienta infrautilizada y defiende que su impulso debería formar parte de las prioridades de la próxima legislatura. La cooperación entre las administraciones públicas y las empresas especializadas en empleo, según la organización, puede contribuir a mejorar la eficacia de las políticas de empleo y facilitar la incorporación de más personas al mercado laboral.
Para Andreu Cruañas, presidente de ASEMPLEO, la relevancia del empleo trasciende el ámbito estrictamente económico. “no podemos olvidar el papel central que el empleo supone para la vida de las personas y para la sociedad”, afirma el presidente de la organización.

Desde esta perspectiva, ASEMPLEO vincula directamente la evolución del mercado laboral con algunos de los principales desafíos económicos y sociales que afronta España. El acceso a la vivienda, la sostenibilidad del sistema de pensiones, la calidad de los sistemas de salud y educación y la competitividad del país son, a juicio de la patronal, cuestiones estrechamente relacionadas con el acceso al empleo, las condiciones laborales y las posibilidades de desarrollo profesional.
La organización considera, por tanto, que el empleo debe dejar de abordarse como una cuestión sectorial para convertirse en uno de los ejes vertebradores de las políticas económicas y sociales. La creación de oportunidades laborales y la mejora de la empleabilidad tendrían, en este sentido, un impacto directo tanto sobre el bienestar de los ciudadanos como sobre la capacidad de crecimiento del tejido empresarial.
El próximo ciclo político estará condicionado, además, por un entorno internacional complejo. Las tensiones geopolíticas y comerciales tienen consecuencias directas sobre la economía española y sobre las decisiones de las empresas, por lo que ASEMPLEO considera que la convocatoria electoral debe servir para plantear una estrategia a medio y largo plazo.
La patronal defiende la necesidad de impulsar una política basada en la responsabilidad, la seguridad y la capacidad de anticipación. El objetivo, señala, debe ser preparar al mercado laboral y al tejido productivo para responder a factores externos que pueden afectar al crecimiento y al empleo.
Entre los grandes cambios que deberán afrontarse se encuentra también el avance de la Inteligencia Artificial. La progresiva integración de esta tecnología en las empresas está transformando procesos, perfiles profesionales y modelos de organización del trabajo. Para ASEMPLEO, este fenómeno exige adaptar las políticas de empleo y formación para aprovechar las oportunidades que ofrece la transformación tecnológica, al mismo tiempo que se minimizan sus posibles efectos negativos sobre determinados colectivos.
La patronal considera que España necesita, por tanto, un marco capaz de combinar flexibilidad y seguridad, facilitar la adaptación de empresas y trabajadores a los cambios y reforzar la competitividad sin dejar de lado la dimensión social del empleo.
Ante este escenario, ASEMPLEO hace un llamamiento a las distintas fuerzas políticas para afrontar el próximo periodo desde la responsabilidad y la búsqueda de acuerdos. La organización reclama que tanto la campaña electoral como el programa del próximo Gobierno eviten la demagogia y las propuestas simplificadoras planteadas exclusivamente como reclamo electoral.
La patronal considera que los retos del mercado laboral requieren políticas con una perspectiva de largo plazo y capacidad para generar consensos. En particular, defiende que las decisiones que se adopten durante la próxima legislatura deben contribuir a corregir los problemas estructurales que todavía dificultan el acceso al empleo, mejorar la empleabilidad y reforzar la capacidad competitiva de las empresas españolas.
ASEMPLEO reitera, en este sentido, su disposición a colaborar con el conjunto de las organizaciones empresariales y con las administraciones públicas para contribuir al diseño de soluciones. Su propuesta pasa por situar el empleo como uno de los objetivos prioritarios de la próxima legislatura y como un elemento esencial para avanzar tanto en competitividad como en bienestar social.
El nuevo escenario político, concluye la organización, debe servir así para abordar las transformaciones pendientes con una visión de futuro y desde el consenso, situando a las empresas y al empleo como motores de la economía y como piezas fundamentales para afrontar los desafíos sociales y económicos que tiene por delante España.



